P O L Í T I C A
La sorpresa de Rached

La actitud del senador Emilio Rached en la cámara de senadores de la Nación, cayó como un baldazo de agua fría a la gestión que encabeza en la provincia Gerardo Zamora.
Su postura frente al problema de las retenciones y el campo, había sido expresada por el oriundo de Pinto en la mesa chica del Frente Cívico meses antes durante el conflicto, ratificando su apoyo al programa de gobierno provincial que acompaña la gestión de Cristina Kirchner.
Por eso el voto negativo del senador Rached a las retenciones dejó pasmados a los dirigentes locales, que no entendieron la actitud del ex vicegobernador, que votó en contra y dejó empatada la sesión, para la definición posteriormente del también radical k, Julio Cleto Cobos, vicepresidente de la nación y garantía de la concertación nacional, con el resultado negativo ya por todos conocido.
Téngase en cuenta que antes en la Cámara de Diputados, durante el tratamiento de esta ley, el diputado del Frente Cívico Cristian Oliva, también votó negativamente, sorprendiendo a sus pares de bancada, lo que también originó disgustos a nivel nacional por la falta de compromiso al proyecto de gobernabilidad. Otro representante santiagueño que se cortó solo.
Si el gobernador de la provincia participó hace escasos días de la reunión con el presidente del PJ Néstor Kirchner, fue para remediar aquella situación, y asegurar el pleno apoyo en el Senado. Pero otra vez sus representantes quebraron su confianza y se jugaron solos.
¿Cómo analiza el kirchnerismo esta situación? Pues dentro de las especulaciones políticas, hay quienes aseveran en el entorno porteño que la maniobra fue pergeñada con tiempo para asestarle un golpe al gobierno, y que aquellos que fueron expulsados del radicalismo por su apertura política con el oficialismo gobernante, quebraron el pacto y hoy imaginan una recomposición de la UCR más populista y cerca de la gente, gracias a los buenos oficios de Rached, Cobos y compañía.
No faltan los radicales k bonaerenses que defienden la postura de Cobos y Rached, diciendo que le hicieron un favor al gobierno y lo pacificaron.
Pero la hipótesis del Cobos salvador no es compartida por el gobernador Gerardo Zamora y menos aún aceptada por el kirchnerismo: “La responsabilidad política de compartir un proyecto nacional, popular y progresista exige cerrar filas y apoyar la propuesta de quien tiene el deber y la facultad de gobernar”. Ergo, si no comparte este proyecto, su obligación es dar un paso al costado.
En el plano local, analizan si Rached hizo “patria” con los radicales que detestan a la pata peronista del gobierno, o privaron en él intereses económicos particulares que estarían ligados al campo, junto a inversores extranjeros que llegaron a la provincia de su mano, y que habrían invertido en soja.